3 claves para reducir el riesgo con nuevos clientes

Siempre que logramos un nuevo cliente, aparte de la satisfacción inconmensurable de la venta, nos surgen las dudas típicas desde el punto de vista financiero:  ¿Será solvente? ¿será puntual en sus obligaciones de pago?; Y si no me paga, ¿tendré problemas con él?

Estos temores existirán siempre. Es el riesgo inherente a una empresa, pero no podemos dejar pasar un potencial cliente sólo por el pánico a un impago. Hoy existen muchos métodos para minimizar los riesgos y en este post vamos a numerar 3 claves para reducir el riesgo con nuevos clientes.

Son tres pasos que cualquier empresa puede realizar por sus propios medios o con la ayuda de empresas especializadas como SECREFOR:

1º Consultar si tiene incidencias. Se puede saber si un cliente tiene retrasos con una simple consulta en listados como el RAI, Badexcug, Asnef, etc.

Si quieres saber su trayectoria en pagos, es recomendable disponer de un buen servicio de seguimiento de clientes, que te permita conocer en un plazo de 24 horas cualquier incidencia que se haya producido con él a este respecto.

2º Analizar sus datos financieros durante un periodo de tiempo. Las cuentas reflejan una imagen fiel y objetiva de la empresa, y por lo tanto nos será de gran ayuda para conocerla mejor. Las compañías cada vez cuidan más esta información y están acostumbradas a que se consulte por parte de sus socios comerciales.

Conocer aspectos como el endeudamiento, su fondo de maniobra, su evolución en ventas y resultado de explotación es fundamental. De nuevo, poder hacerlo con recursos propios o apoyarse en una empresa especializada cuando no se dispone de ellos son alternativas perfectamente válidas. Estos datos se pueden obtener en el Registro Mercantil o en bases de datos como Informa.

3º Si los dos pasos anteriores no te ofrecen ninguna información fiable, o esta es incompleta, haz caso a tu sexto sentido, instinto y experiencia. Esto no siempre es fácil de estandarizar, pero en cada sector existen reglas no escritas que facilitan afinar estos elementos.

Este proceso hay que llevarlo a cabo antes de empezar a trabajar con un nuevo cliente, ya que nos ayudará a fijar la forma de pago que mejor nos convenga y evitar posibles impagos. Ya que una venta no es una venta hasta que no esté cobrada. O dicho de otra forma, la mayoría de las veces no merece la pena vender si el riesgo de no cobrar es superior al 80%.

Pero si estas 3 claves para reducir el riesgo con nuevos clientes no son suficientes,  nosotros podemos ayudarle ya que nuestra misión es precisamente esa, minimizar el riesgo de impagos para facilitar el crecimiento de los negocios. Todo lo que tiene que hacer es enviarnos un correo electrónico a la dirección salamanca@cesce.es.

¿Qué empresario no sueña con afrontar el crecimiento sin temor a los impagos y con unos costes conocidos?

Los seguros de crédito, o mejor, seguros frente a impagos, son una herramienta que apoya a disipar los nubarrones de la incertidumbre financiera.

 

Aún sin haber salido del todo de una de las crisis más profundas de los últimos años, ya sabemos que muchas cosas han cambiado y no volverán a ser como antes. Una crisis financiera que acaba desembocando en una crisis económica y social no es algo que se pueda prever o evitar, pero todos conocemos el efecto dominó que ha provocado que muchas empresas, no estando directamente expuestas a las causas que la provocaron, hayan acabado arrastradas en la caída como fichas de dominó. No es difícil entender la cadena que forman un banco que quiebra, una constructora que se queda sin financiación, unos proveedores que se quedan sin cobrar, y así sucesivamente.

Todos conocemos casos de empresas que quebraron porque su dependencia de un cliente era tan elevada que el impago de sus facturas las llevó directamente al concurso de acreedores y después, a la quiebra.

Diversificar el negocio es una solución. Es una buena solución. Pero ¿quién no quiere grandes clientes? Por ello, una combinación entre la diversificación y el aseguramiento de los impagos es aún mejor. De esta manera, se pueden cultivar grandes clientes sin someterse al riesgo del impago.

Y esto es exactamente lo que permiten los seguros de crédito, que en realidad son seguros frente a impagos. Por tanto, no se trata ni de créditos ni de préstamos, sino de herramientas financieras que cubren el riesgo soportado por las empresas, de forma que se pueda realizar una gestión mucho más eficaz, y sobre todo con confianza, de la tesorería. Afrontar el crecimiento sin temor a los impagos y con unos costes conocidos es algo en lo que toda empresa sueña.

El funcionamiento es sencillo: a cambio de una prima se ofrece una cobertura, que varía en función de la aseguradora. Los seguros de CESCE, en concreto, ofrecen una cobertura del 95% con plazos de indemnización de dos meses, sin franquicia y sin IMA (Indemnización Máxima Anual).

Si desea obtener más información sobre nuestros seguros de crédito para ayudarle a crecer sin miedos, puede enviarnos un correo a la dirección salamanca@cesce.es.